Una ley de California que les prohíbe a los adolescentes recibir recomendaciones de contenido publicado por otros usuarios de redes sociales viola sus derechos bajo la Primera Enmienda, argumentó la EFF esta semana.
El caso, Meta v. Bonta, impugna la SB 976, que exige que los adolescentes usuarios de redes sociales obtengan el permiso de sus padres antes de poder ver en sus feeds los contenidos recomendados de otros usuarios. La impugnación judicial de la SB 976 se ha centrado sobre todo en cómo la ley viola el derecho de las redes sociales, amparado por la Primera Enmienda, a curar el contenido generado por los usuarios y presentarlo como mejor les parezca.
Pero el escrito de amicus curiae que la EFF presentó junto con el Center for Democracy & Technology y la Fundación Wikimedia demuestra que la ley también viola los derechos de los usuarios adolescentes bajo la Primera Enmienda.
"La SB 976 frustra la capacidad de los jóvenes de aprovechar todo el potencial de internet, al prohibirles recurrir a herramientas que difunden su propio discurso y que les ayudan a ver el discurso de otros usuarios e interactuar con él", sostiene el escrito.
Los sistemas de recomendación cumplen una doble función en las redes sociales: le ayudan a todo el mundo a descubrir el discurso y el contenido de otros usuarios, y a la vez permiten que su propio discurso llegue a un público más amplio.
"La SB 976 impone cargas significativas e inconstitucionales a la capacidad de los usuarios jóvenes de leer y comentar las noticias, debatir de política, encontrar y compartir arte, expresar sus creencias religiosas o incluso practicar su religión junto a otros miembros de su fe", argumenta el escrito. "Sencillamente hay demasiado contenido en estos servicios como para que los usuarios lo filtren a mano, y los usuarios jóvenes quizá no sepan qué buscar ni siquiera cómo encontrar contenido".
Dado que la SB 976 impone cargas tan amplias a la capacidad de los adolescentes de difundir y recibir discurso, debería ser anulada con fundamento en la Primera Enmienda. Pero, como sostiene el escrito de la EFF, la Primera Enmienda no le impide a California ni a otros estados aprobar leyes que le ayuden a todo usuario, sin importar su edad, a esquivar los nocivos modelos de negocio basados en la vigilancia de las grandes redes sociales.
"Uno podría imaginar una ley que les exigiera a los servicios minimizar la cantidad de datos que recopilan, o limitar el uso de prácticas de análisis de datos más invasivas, como el rastreo de usuarios a través de múltiples servicios, el análisis de pulsaciones de teclas y otras prácticas de vigilancia intensiva", señala el escrito. "Es probable que esas restricciones sirvieran al objetivo del estado de proteger a todos los usuarios de internet —incluidos los menores de edad— y estarían diseñadas de forma más acotada para atajar los daños que causan esas prácticas que la SB 976".









